Matrimonio y finanzas: ¿Qué debo tener en cuenta después de la boda?

|

Matrimonio y finanzas: ¿Qué debo tener en cuenta?
Lo más importante sobre el matrimonio y las finanzas

Tiempo de lectura: aprox. 5 minutos

  • ¿Estás pensando en casarte? En ese caso, hay algunas cosas que debes hacer después de la boda en materia de finanzas y seguridad.
  •  Antes de celebrar vuestra boda, deberíais planificar ante todo cómo financiar la celebración y qué pasaría en caso de divorcio.
  • Para comenzar sin preocupaciones vuestra vida en común, deberíais hablar previamente sobre cómo vais a regular vuestras finanzas y cuentas una vez casados, sobre todo, si estáis pensando en tener niños.
  •  Los seguros conjuntos os ofrecen más ventajas desde el punto de vista financiero.
  • Asegurarse recíprocamente de una manera adecuada es muy importante para el caso de que le suceda algo a uno de vosotros.

Una boda conlleva muchos cambios, también a nivel financiero. Para que puedas disfrutar tranquilamente del día más bonito de tu vida, deberías preocuparte de tus finanzas y tomar decisiones importantes. Además de la financiación de la celebración de la boda, esto concierne principalmente a vuestros impuestos, bienes, seguros conjuntos y a la previsión para el futuro.

Independientemente del matrimonio, tarde o temprano también hay que ocuparse de cuestiones menos románticas. En efecto, el tema del dinero representa un papel importante en vuestro futuro común. El matrimonio conlleva algunos beneficios de los que podéis aprovecharos como, por ejemplo, mejores beneficios fiscales y la protección recíproca de los cónyuges gracias a los seguros conjuntos.

Antes de la boda: ¿de qué hay que ocuparse?

Antes de dar el sí hay que organizar algunas cosas. Además de la planificación de la celebración, hay algunas cuestiones financieras: para intentar evitar discusiones innecesarias en el futuro, deberíais tener claro de antemano quién va a asumir qué costes, cómo vais a llevar vuestras cuentas y quién va a organizar vuestras finanzas en común.

Contrato matrimonial: ¿sí o no?

Por muy bonito y romántico que sea el matrimonio, el hecho es que, en toda Europa, alrededor de la mitad de todos los matrimonios se van a divorciar. En algunos países, el porcentaje es aún mayor: en Portugal y Luxemburgo, dos de cada tres matrimonios terminan en divorcio. Así pues, para evitar disputas desagradables después del divorcio, un contrato matrimonial puede ser muy útil. Si bien nadie desea hablar sobre el final de su relación antes de la boda, deberíais pensar juntos si queréis firmar un contrato matrimonial o no.

En el caso de divorcio, en ausencia de un contrato matrimonial, se aplica la legislación general. Esto significa que se comparten todos los bienes adquiridos durante el matrimonio. En un contrato matrimonial se pueden acordar regulaciones más concretas. Esto es aconsejable, por ejemplo, en el caso de que los cónyuges tengan una situación financiera muy diferente. Así, si en este tipo de contrato matrimonial se establece la separación de bienes, vuestro patrimonio estará separado durante el matrimonio y no se tendrá que realizar compensación alguna en caso de divorcio.

Financiación de la boda

Otra pregunta es cómo queréis financiar vuestra boda. En la mayoría de los casos, las bodas cuestan mucho dinero, desde el vestido de novia hasta la fiesta de la ceremonia y la luna de miel. Por lo tanto, si estáis pensando en contraer matrimonio, deberéis fijar primero vuestro presupuesto. ¿Tal vez vuestros padres u otros parientes desean contribuir con algo de dinero? ¿Queréis ahorrar un poco más antes de hacer una planificación más concreta? Con un presupuesto pequeño también es posible celebrar una bonita boda y la luna de miel no tiene por qué ser necesariamente en un complejo de lujo de las Maldivas.

Si no queréis financiar vuestro casamiento con dinero ahorrado o regalado, también podéis pensar en solicitar un préstamo. Sin embargo, aquí se aplican las mismas normas que cualquier otro préstamo personal. No obstante, antes de pedirlo, sopesad si realmente necesitáis el préstamo para la boda y si podéis amortizarlo rápidamente. Endeudarse durante décadas no es precisamente un buen comienzo como marido y mujer.

Si optáis por un préstamo, valdría la pena comparar los diferentes tipos de interés y plazos. Lo más importante son los plazos mensuales, las amortizaciones especiales gratuitas y los cargos ocultos. Para encontrar un buen préstamo para tu boda y no caer en la trampa del endeudamiento, es mejor que consultéis a un consultor financiero.

¿Necesitáis financiar vuestra boda?

Un consultor financiero os puede ayudar a encontrar la solución de financiación más adecuada.

Después de la boda: ¿Qué cambia?

Primero la ceremonia, luego la vida diaria: es importante que acordéis antes cómo van a ser vuestras finanzas después de casaros. ¿Qué ventajas fiscales hay? ¿Cuentas separadas o conjuntas? ¿Cómo hay que asegurarse ante una emergencia? Hay varias cuestiones importantes en cuanto a dinero y contratos que debéis tener en cuenta una vez que estéis casados.

 

Matrimonio e impuestos

Uno de los temas más importantes como recién casados son los impuestos. Para poder aprovechar los beneficios fiscales de la relación matrimonial, es fundamental elegir si se hace la declaración de la renta conjunta o separada. Así pues, lo primero que hay que hacer es: ¡números! Anotad todo lo que ingresáis y calculad qué tipo de declaración fiscal os conviene mejor.

Regular las finanzas comunes

Depende de vosotros decidir si después de contraer matrimonio preferís compartirlo todo o ser financieramente independientes. Podéis tener una cuenta conjunta o tener cuentas separadas. Una alternativa y un buen compromiso para muchas parejas es crear una cuenta de gastos comunes, tales como el alquiler, el automóvil y los seguros y, además, tener cuentas bancarias separadas para vuestros propios ingresos y gastos.

Es importante repartir equitativamente los gastos comunes. Puede ser a partes iguales o incluso en función del nivel de ingresos. En cualquier caso, ninguno de los cónyuges debe quedar en desventaja frente al otro. Esto es especialmente relevante si en algún momento hay hijos comunes y uno de los cónyuges se queda en casa para cuidarlos o para trabajar a tiempo parcial. Con frecuencia, es la madre quien se queda en casa, por lo que muchas mujeres europeas siguen enfrentándose a unos ingresos menores y, por lo tanto, a una ausencia de previsión y a unas pensiones muy bajas. Independientemente de que seáis hombre o mujer, cuando os casáis tenéis una responsabilidad compartida como cónyuges. En vuestra relación, ninguno de los dos debe verse perjudicado a nivel financiero.

Contratar seguros conjuntos

Una vez casados, sería recomendable que revisarais vuestros seguros antiguos. ¡Y es que en la mayoría de los casos se puede ahorrar mucho dinero! A menudo hay tarifas familiares, que son mucho más baratas que dos contratos separados. Ante todo, deberíais revisar vuestro seguro del hogar, el seguro de defensa jurídica y el de responsabilidad civil. Además, en el caso del seguro privado de enfermedad, se puede contratar un seguro médico para toda la familia.

Es posible que te convenga contratar un seguro de vida para proteger adecuadamente a tu pareja y a tus hijos en caso de emergencia. Esto es especialmente importante cuando uno de vosotros es quien aporta la mayoría de los ingresos o cuando estáis pagando un préstamo. El seguro de incapacidad laboral también es recomendable para poder seguir cuidándose a uno mismo y a la familia en el caso de no poder seguir trabajando debido a un accidente o a una enfermedad.

Previsión conjunta y cobertura financiera

Además de contratar los seguros pertinentes, existen otras opciones para garantizar un buen futuro en común. Una vez más, vosotros decidís si queréis ahorrar juntos o si cada uno de vosotros desea tener su propio plan de pensiones. En cualquier caso, es importante planificar una previsión cuidadosa para poder vivir tranquilamente al envejecer.

Como recién casados, aún no pensáis mucho en posibles emergencias. Sin embargo, es importante que os aseguréis correctamente para el caso de que a alguno de vosotros le sucediera algo, especialmente si vais a tener hijos. Si tenéis planes de previsión o de ahorro propios, podéis añadir al cónyuge como beneficiario. En caso de fallecimiento, el cónyuge tendría derecho a recibir una indemnización monetaria. Además del otorgamiento de poderes y del testamento vital, también deberíais hablar sobre la herencia. Si lo que queréis es una modalidad diferente de la sucesión legítima, podéis regularlo mediante testamento.

Independientemente de dónde y cómo queráis casaros, a menudo es aconsejable que os asesore un experto acerca de las diferentes posibilidades financieras. Por cierto, ¡también hay que tener en cuenta algunas particularidades en caso de querer convertirse en pareja de hecho! Con el apoyo adecuado, podréis disfrutar de vuestra unión con total tranquilidad, aprovechar correctamente los beneficios fiscales y caminar hacia vuestro futuro en pareja con una buena cobertura.

Después de la boda, ¡consultad a un profesional para que os asesore sobre vuestras finanzas!

Un consultor financiero os ayudará con vuestras preguntas y decisiones más importantes.

Léelo también:

Finanzas para mujeres: así funcionan las pensiones & Co

| OVB Allfinanz España S.A.

Finanzas para mujeres: los planes de pensiones adecuados y el camino hacia la independencia financiera

En materia de igualdad se ha logrado mucho en los últimos cien años. Sin embargo, en el ámbito financiero, la emancipación aún no se ha logrado efectivamente: siguen siendo principalmente los hombres los que se encargan de las finanzas y de las pensiones. Las mujeres deberían ser más independientes desde el punto de vista económico, para tener una cobertura financiera adecuada.

Invertir en fondos: ¿Tiene sentido invertir en fondos?

| OVB Allfinanz España S.A.

Invertir en fondos: ¿Tiene sentido invertir en fondos?

Tipos de interés bajos, escasa rentabilidad y perspectivas más bien malas en lo que se refiere a los planes de pensiones: quien en este momento desee invertir sus ahorros no lo tiene precisamente fácil. Las inversiones clásicas hace ya tiempo que no devengan intereses significativos. Así que, invertir el dinero en fondos sí tiene sentido y no es tan difícil como se piensa.