Madres exitosas - OVB hace posible la conciliación de la vida profesional y familiar

Melinda y Anita no necesitan hacer malabares para conciliar su vida profesional y familiar, puesto que para ellas eso ya es una realidad. Ambas consultoras han logrado la autonomía financiera como consultoras financieras experimentadas para OVB.

Grandes expectativas para su propio futuro

Melinda creció en una pequeña ciudad de provincias húngara. Ya desde muy pequeña tenía grandes sueños y sabía que no estaba destinada a una carrera profesional corriente. Quería más, llegar a ser independiente y tener éxito. Sin embargo, su ciudad natal no le ofrecía unas perspectivas profesionales especiales. Por lo tanto, se decidió a estudiar la carrera de economía en Budapest. Anita también llegó a la capital para estudiar. Sus padres no podían apoyarla financieramente, por lo que tuvo que buscar un trabajo extra. Ambas mujeres conocieron por una compañera de estudios las oportunidades profesionales que ofrece OVB.

Con mucha dedicación hacia el éxito

Melinda y Anita trabajan para OVB desde hace ya más de diez años y ambas ocupan puestos de dirección. «En OVB, he logrado lo que siempre ha sido mi objetivo: autonomía financiera», afirma Melinda. «Para ambas, también era muy importante disponer de tiempo suficiente para poder tener una familia, sin tener que sufrir una merma financiera o depender de otros».

Trabajo y familia no son una contradicción en OVB

Ambas mujeres han hecho realidad su deseo de tener una familia. «Con treinta años conocí a mi marido. Los dos éramos y somos compañeros de trabajo. Poco después nació nuestra hija. Desde ese momento, ya nada fue como antes», dice Melinda, cuya hija tiene tres años. Para los padres que trabajan, hoy en día es muy difícil conciliar el trabajo con la familia. Para lograrlo, es preciso planificar muy bien el día a día y la alternancia de los deberes como padres y en casa. «Gracias a Dios, no tenemos que esforzarnos tanto para coordinar nuestros horarios. Mi marido también trabaja para OVB, así que ambos disfrutamos de la máxima flexibilidad para organizar nuestra agenda privada. Por ejemplo, cuando nuestra hija tiene una presentación en la guardería, los dos podemos acudir para verla», dice Anita.

Además de la organización propia de agendas, como madre o padre, siempre podemos contar con la comprensión y el apoyo de los compañeros y directivos del equipo. «Anita y yo nos hemos convertido en madres al mismo tiempo. Esto nos ha unido aún más. Además, tenemos gente estupenda en la oficina. Por supuesto, como la gran familia OVB que somos, siempre podemos estar seguras de contar con suficientes canguros potenciales», explica Melinda con una sonrisa.

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